11 agosto, 2021 - 1:47 pm

11 de agosto día del nutricionista: “Los aportes de la nutrición en el cuidado de los pacientes con insuficiencia renal crónica”

Hoy, 11 de agosto se celebra el Día del Nutricionista y desde el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Misiones (CUCAIMis), queremos remarcar y destacar los aportes que se brindan desde la Nutrición en el cuidado de los pacientes con diagnóstico de insuficiencia renal crónica.

Los pacientes con Insuficiencia Renal Crónica presentan una alta prevalencia de malnutrición calórico-proteica, con alteración del compartimiento graso y proteico, así como una profunda alteración de las proteínas séricas. Diferentes estudios han demostrado la relación entre el mantenimiento de un buen estado nutricional con una menor morbilidad en estos pacientes y una mejor calidad de vida pese a su diagnóstico.

Bases nutriciones en todas las etapas

En este contexto, la Lic. en Nutrición Viviana Contreras, del Servicio de Nutrición del Hospital Escuela Dr. Ramón Madariaga, marcó cuales son aquellas pautas alimentarias recomendables a la comunidad en general y como va cambiando en los diferentes estadios de la enfermedad renal crónica. “La recomendación primaria a la comunidad en general es llevar adelante una alimentación saludable, a lo largo de su vida, consumiendo frutas, verduras, abundante agua, entre otros alimentos saludables. Pero bien, estas pautas alimentarias cambian ante un paciente que presenta algún fallo renal, según el estadio en el que esta transitado de la enfermedad, y cambian aún más si padecen alguna enfermedad de base como: la diabetes o la hipertensión”.

Y agregó: “las pautas alimentarias se vuelven más personalizadas porque todo depende de cada organismo. Pero mis aliados en la salud renal son la mayor ingesta de verduras y frutas que son alimentos altamente alcalinizantes, por las toxinas que quedan retenidas debido a la falla del riñón. Por eso, indico alimentos favorecedores que neutralicen esas toxinas. Estos se llaman alimentos alcalinizantes, que son verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos”.

El paciente que está en los primeros estadios de la enfermedad renal crónica lo que se hace es trabajar en pautas alimentarias para evitar el avance del daño renal: se empieza a controlar ciertos nutrientes  como por ejemplo las  proteínas que  generan  una mayor hiperfiltración en el riñón. “Muchos pacientes que llegan a diálisis, llegan con una mal nutrición porque ante un mayor cuidado y querer evitar la entrada a diálisis se restringen ellos mismos un montón la ingesta de comidas y bebidas, además que su  misma  condición de  salud los vuelve inapetentes.  Entonces lo que hacemos es controlar el consumo de proteínas de origen animal, control del sodio, porque es uno de los minerales que genera más daño y deterioro de la función renal. Y según el laboratorio que presente el paciente se restringe también alimentos que tienen topacio, fósforo que son aquellos nutrientes que quedan retenidos en el cuerpo y el paciente no puede eliminar y generan más daño”.

En cambio, el paciente que ya está en diálisis cambia la alimentación, “vuelve a comer de manera normal, de forma moderada, pero igualmente necesita un control nutricional, debido a que el dializador no selecciona la sangre que tiene que limpiar, limpia todo por igual y con eso se van nutrientes importantes. Tenemos que ajustar vitaminas, proteínas, calcio y como distribuir esos alimentos en sus cuatro comidas en el día, y con el tema del topacio se trabaja mes a mes, se realiza un estudio de serología a cada  paciente  y en  base a eso me acerco y voy dando las  pautas  de  educación  nutricional. Porque si no hacemos este seguimiento nutricional se produce lo que se llama hipercatabolismo: el cuerpo sigue suministrando de las proteínas que están en mis músculos, en mi cuerpo, genera una autofagia, entonces hay que ajustar la dieta o planearla de tal manera que se suministre  esas proteínas de los alimentos  y no del cuerpo”.

Después del trasplante

En relación a los pacientes trasplantados, Contreras contó que la alimentación saludable debe continuar. “Vuelven a tener una alimentación saludable como el resto de la comunidad, porque su función renal vuelve a funcionar normalmente sin dejar de tener en cuenta los valores serológicos que  siempre se controlan, ver que su fósforo, topacio estén dentro de los valores normales. Por ahí también pasa que hay que controlar la dieta y siempre evitar la sal, pueden consumir más agua de 3 a 4 litros por día  y los primeros años las frutas y verduras para ser consumidas tienen que ser todas hervidas para evitar infecciones”, puntualizó la Nutricionista.

 

Importante adherir a pautas nutricional

En este marco, la Jefa del Servicio de Nefrología del Hospital Escuela Dr. Ramón Madariaga, Dra. Irene Paz, recalcó que tiene un impacto muy positivo en la salud del paciente la adherencia a las pautas alimentarias sugeridas por el servicio de nutrición. “Es muy bueno cuando el paciente adhiere a las pautas alimentarias, porque   tiene un impacto muy positivo sobre su salud, en cambio cuando la enfermedad va avanzando y se aproxima a un estadio 4, la alimentación tiene que ser muy restringida, porque el riñón filtra poco, va empezar a retener más toxinas”.

Al  paciente que está en diálisis “se  le libera  algunos alimentos  pero siempre  debe consumirlas de manera controlada. También hay que tener en cuenta que hay pacientes que ingresan a diálisis con sobre peso u obesidad y eso es otro tipo de pautas alimenticias a tener en cuenta porque el sobrepeso lo limitará para ingresar a la lista de espera y para una cirugía para trasplante”.