
Hace 84 años, el Ministerio de Salud de la Nación instituyó el 21 de noviembre como el Día de la Enfermería, en coincidencia con la festividad de Nuestra Señora de los Remedios, considerada patrona de la actividad. Como quienes realizaban esta práctica en esa época eran, en su mayoría, mujeres nació se denominó Día de la Enfermera.
Como todos los años, desde el Ministerio de Salud Pública de Misiones, nos gusta compartir con ustedes la historia de vida de una de los cientos de enfermeras que se desempeñan en el ámbito público de la salud misionero. Es por eso que hoy compartimos la historia de Estela Pereyra; quien es enfermera hace 25 años en el hospital de Concepción de la Sierra y ahora se desempeña como jefa del Servicio.
Comenzó sus primeros pasos a los 16 años como auxiliar de enfermera en el antiguo edificio del hospital de la localidad. “Como era una de las más jóvenes trabajaba de lunes a lunes, por que antes eran solo dos enfermeras por turno que nos encargábamos de todo los servicios del hospital y es ahí donde realmente aprendes la profesión”, comentó Estela.
Y agregó “en el momento que ingrese al hospital éramos 8 enfermeros de los cuales algunos ya estaban por jubilarse y otros por cuestiones de salud no venían a trabajar y en esa época en el hospital hacíamos de todo. Se hacia cirugías y era un médico de guardia con dos enfermeras; pero acá aprendí a los golpes antes no había médicos, entonces yo le controlaba a la embarazada y al momento que se aproximaba el parto llamaba a la policía y ellos traían al medico”, recordó.
La enfermería es una profesión que necesita de la capacitación permanente tanto en la teoría como en la practica por que los procedimientos van cambiando “ yo por suerte logre terminar el secundario y gracias al apoyo de mi familia y de los directivos del hospital termine la Tecnicatura Superior en Enfermería”.
Estela tiene como función de dirigir y orientar a las enfermeras dentro del hospital desde que asumió como Jefa de Enfermeras “ esto es un trabajo en equipo, hay que aprender a respetar a las personas y principalmente al paciente y entre colegas nadie viene al hospital porque tiene ganas de perder el tiempo, lo que más anhelo que las nuevas generaciones de enfermeras no compitan y no traten de ser unas más que las otras sino que aprendan a realizar un verdadero trabajo en equipo” recalco Pereyra.
La enfermera además de su trabajo junto a otra enfermera son las que se encargan de la esterilización de los elementos quirúrgicos que se usan en el Hospital. “Somos dos nomas las que hacemos la parte de esterilización quirúrgica con mi compañera porque nadie quería hacer porque le tienen miedo a la autoclave. Además también recorre algunos días los centros de salud Santa María, Tres Capones , Ozuna, Apóstoles y La Corita.
Estela Pereyra está casada con Juan José y mientras trabajaba de enfermera también criaba a sus hijas Anabella y Analía que ahora estudian el profesorado de geografía ( Anabella) y Analía (biología) y gracias al apoyo de su esposo y su sobrina pudo trabajar y cuidar de sus hijas.
