
La enfermedad renal crónica es el funcionamiento anormal de los riñones por más de 3 meses o la alteración estructural de los mismos. A pesar de ser muy frecuente y contar con estrategias efectivas para su prevención y detección precoz, frecuentemente no es reconocida hasta los estadíos terminales de la enfermedad que requieren tratamiento de diálisis o transplante renal, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida y años de vida perdidos.
La enfermedad renal crónica se relaciona principalmente con la presencia de diabetes e hipertensión arterial, aunque otros factores de riesgo cardiovascular como el consumo de tabaco y el colesterol elevado también pueden predisponer a su desarrollo.
Aquellas que presenten:
Prevenir y controlar los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes, dislipemia, tabaquismo) son estrategias efectivas para reducir el desarrollo de enfermedad renal. Para lograr este objetivo sted puede: