
El guardia o la guardiana se define por estar encargada de cuidar una cosa, en este caso los guardianes de la salud custodian y cuidan la salud de los vecinos en los barrios. Hoy traemos la historia de Valeria Ramírez promotora de Salud del Hospital Rene Favaloro de Villa Cabello “desde el 2002 trabajo en el hospital Favaloro, soy madre soltera tengo dos hijos uno de 17 años y otro de tres años que nació el día del promotor de salud el 15 de enero”.
Valeria trabajo seis años como Promotora de Salud en el programa nacional de médicos comunitarios del antiguo Ministerio de Salud de la Nación ahora como se cerro el programa a nivel nacional vuelve a las becas de promotores de salud de la provincia.
“En comunitarios hacíamos seis horas de trabajo y ahora con la beca provincial es de cuatro horas por día; tengo 39 años entre a trabajar cuando tenia 24 años un 15 de febrero del año 2002 y jamás me imaginé ser promotora de salud, pase por miles de anécdotas buenas y malas”.
En el 2006 realizó el curso y se certifico como agente vacunador “ desde el 2006 soy agente vacunador hemos trabajado y pasado por mucho para que la gente hoy al primero que busca ante una problema de salud es al promotor o promotora de salud”.
El promotor o la promotora de salud no solo se ocupa de controles primarios, sino que también ante la necesidad del vecino gestiona, busca, insiste hasta poder solucionar esa necesidad o por lo menos dar una respuesta.
“ he golpeado mil puertas para conseguir sillas de ruedas, changó para discapacidad, cama ortopédica, colchones, frazadas, para la gente e denunciado a un intendente con el defensor del pueblo porqué cobraba el sueldo de un abuelo que dejaron abandonado en el hospital, e ido hasta el interior para curar una herida de un paciente que no recibía una buena atención e denunciado a los choferes de las ambulancias que le cobraban al paciente para el combustible cosa que las autoridades no lo sabía y he asistido a una chica adolescente que era agredida verbal mente por su madre que no la quería embarazada y que hoy se la ve feliz con su nieto y así muchas de esas realidades con las cuales te tenes que enfrentar y resolver día a día” Comentó Ramírez.
La vida del promotor de salud es como la vida de todos los vecinos, con sus necesidades, dificultades, problemas , alegrías, éxitos y logros, es una lucha constante por llevar todos los días el pan a la mesa, por cumplir el sueño de que a sus hijos no le falta nada, que puedan estudiar y superarse.
“ El sueldo que tenemos no me alcanza para sacar adelante a mis hijos pero me encanta ayudar a los demás sobre todo al que más necesita, muchos me dicen -¿para qué trabajas políticamente si no te dan un contrato?- y yo les contesto que lo hago porqué se que si un paciente o alguien necesita algo yo voy a ir a golpear las puertas y se que voy a conseguir algo si me conocen, la política es así y muchas veces te abre las puertas para conseguir cosas para la gente más vulnerable”, dijo Valeria.
En mucha oportunidades la gente no se da cuenta del trabajo y el esfuerzo que hace el promotor de salud para llegar al domicilio, con frio, calor, sol, lluvia , y muchas veces con los ánimos caídos, con la esperanza perdida, pero aun así, no dejan de cuidar la salud del vecino.
“Se trabaja bajo el sol más fuerte, el frío y la lluvia pero soy feliz en mí trabajo a veces eh llegado a pensar cuando salía del trabajo en sacarme la vida por no tener en mí casa para dar de comer a mis hijos, pero gracias Dios siempre, siempre he salido adelante y acá estamos, la vida del promotor de salud no es nada fácil, como muchos piensan que tenemos. Pero cuando llegó al trabajo siempre con una sonrisa y con ganas de salir adelante ojalá algún día nos reconozcan como nos merecemos realmente”. Finalizó la Promotora