7 agosto, 2017 - 9:12 am

Acto de indiferencia… Negligencia, imprudencia, encubierta en la necesidad económica…

Buenos días, un nuevo encuentro… No es la primera vez que escribo sobre esto y a pesar de la tristeza que me ocasiona estoy seguro que no será la última… De todas maneras hay que insistir en el cambio cultural…

Hace un tiempo se reglamento una ordenanza que prohíbe a los menores de doce años viajar en moto… Muchos de nosotros nos alegramos, sobre todo aquellos que trabajamos con niños diariamente, y que muchas veces somos testigos involuntarios del daño irreparable que producen en nuestros pequeños pacientes los accidentes de tránsito en motocicleta…

Me pare en una esquina de la ciudad, durante diez minutos a observar las motos que llevaban menores a bordo… (No les contare de otras infracciones como ser, no usar casco, conducir en ojotas, mandando mensajes!!!!!)… Veintitrés motos pasaron por delante de mis ojos con niños a bordo, algunas con más de uno…

Me pregunto y les pregunto, conocen algún padre o madre, que disfrutando de una pileta empuje a su hijo al agua en la zona más profunda?… Conocen algún padre o madre que le dé el biberón a su hijo con la leche hirviendo?… Yo no… Entonces porque desafían las normas arriesgando la vida de sus hijos…Lo he dicho muchas veces, después de un accidente nada vuelve a ser igual… Vemos muchos niños con secuelas graves, que no caminaran, que no hablaran, que no volverán a jugar, que no volverán a ser felices nuevamente… Siempre estará presente el estigma de lo sucedido… Cuando uno no acata las normas, desobedece las leyes, desoye los consejos, no se produce un accidente…Es un acto de indiferencia… Es irresponsable, es imprudente… Es indiferente hasta que pasa… Es, en ese momento que pedimos ayuda profesional y divina… mientras tanto tenemos una actitud desafiante, que pone en juego su propia vida, la de sus hijos y la de los demás… Reflexionemos siempre estamos a tiempo de cambiar para ser mejores…