Hola buenos días, la historia que les contare habla del idioma sin palabras, que el dolor hermana, que en cualquier cultura un hijo enfermo detiene el tiempo…
Dos culturas… el mismo dolor…
Como siempre de guardia y atento a los llamados… Suena el teléfono concurro al Hospital había ingresado un bebe de 2 meses con un gran hematoma cerebral con compromiso de vida… Venia de Encarnación, República del Paraguay, padres jóvenes libaneses (turcos para nosotros), ella nada de español, él se hacía entender… Amigos, paisanos servían de interlocutores… Desesperados por la situación por la que estaban atravesando, atrapados en el dolor, en la barrera del idioma, en un medio totalmente ajeno, desconocido…
Nuestro equipo lo opero… A las 48 hs tuvo una desmejoria y nuevamente ingreso a quirófano, esta vez con éxito y el comienzo de una larga recuperación…
Fueron tres semanas hasta el alta, establecí un contacto muy estrecho, mucho más que el habitual, Armando tal es el nombre del papa, me esperaba ansiosamente en cada recorrida, había aferrado su esperanza a mi presencia…
En mi despertó la curiosidad por su cultura, así supe que su mujer era religiosa, que vinieron escapando de la guerra en su país, que ese niño era producto de cinco intentos de inseminación…Demás está decir lo que representaba Ali así se llama él bebe… hoy con cinco años…
Es así que, ninguno de nosotros está exento de pasar por un momento similar, que a pesar de las culturas, los idiomas, todas las dificultades que nos imaginemos, el dolor hermana, nos iguala y la necesidad de ayuda es universal…
Como suele decir en sus SMS: ola doktor mario como estas? Vo mi ermao, e kuando va veni, te keremo e te esberamo saluo a la familia…
Así es Armando somos hermanos…