
La tarea esencial de los psicopedagogos/as es ayudar a toda persona o grupos de personas en sus procesos de aprendizajes, en cualquier tiempo y lugar, con conocimientos escolarizados o no. El 17 de septiembre de 1982 se fundó la Federación Argentina de Psicopedagogos (FAP) en San Juan, allí en el Acta de Fundación Nº 1 se estableció la fecha del 17/09 como Día Nacional del Psicopedagogo. La Psicopedagogía es una ciencia aplicada que estudia la conducta de un sujeto en situación socioeducativa y de aprendizajes en general. En nuestra provincia el único centro de salud público provincial que ofrece atención psicopedagógica es el Hospital Público Provincial de Pediatría Dr. Fernando Barreyro. Al respecto hablamos con algunas de las psicopedagogas quienes nos comentaron acerca de la disciplina y la modalidad de atención en el nosocomio.
Al respecto de los inicios del Servicio en el Hospital la Lic. Ana Zamaro comentó “Es un servicio que empezó conmigo y otra psicopedagoga más que falleció justo un 17 de septiembre hace dos años, que se llamaba Norma Acuña. Norma y yo fuimos las dos primeras psicopedagogas acá en el hospital, después llegó Claudia Cossia, después Pierina Oliveri y por último Rocío Sanabría. Y hace como 30 años que funciona.
Comenzamos cuando se inauguraba el antiguo edificio desde ahí que hay consultorio de psicopedagogía. Después de eso, se fueron complejizando las cosas y el servicio. Pero ya antes estábamos con Norma y con las psicólogas inaugurando el Servicio de Salud Mental de éste hospital general de la parte pediátrica. Llegamos las primeras por un interés personal y circunstancias también. A mí la que me dio una mano era en ese momento la neuróloga Dra. Pelusa Escalada, porque yo llegue al hospital y me recibieron el cargo y me dijeron buscate consultorio; imaginate lo que es llegar acá y que te digan buscate un lugar donde atender y ponete a atender nomas. Y yo no tenía idea de nada, imagínate quien me iba a derivar un paciente, y bueno la primera que me compartió su consultorio y me derivo sus pacientes fue la Dra. Escalada. Y éramos pocas haciendo consultorio, hasta que después nos empezamos a juntar y también llego Adriana Pignata. Y ya no era un consultorio solo, sino éramos varias y empezamos a pensar desde otra perspectiva: de trabajo en equipo, después empezó a parecer el compartir casos de pacientes”
La lic. Ana Zamaro en memoria de esos inicios nos compartió que “Nosotros inauguramos también la sala de juegos con la actual Jefa del Servicio Lic. Adriana Pignata y con otra psicóloga que ahora ya no está. Y no había en el Hospital porque no existía el concepto del lugar, del jugar. Entonces me acuerdo cuando empezamos con la sala de juego era en el aula magna, pero como era el aula magna,no podíamos dejar una sala de juego instalada, teníamos un armario azul, donde teníamos guardada toda la sala. Ahí adentro había colchonetas, teníamos mucho de librería, porque no habían tanto recursos y una caja con juguetes. Entonces disponíamos, en una parte la caja con juguetes, teníamos la mesa grande del aula magna que llenábamos con tempera, papeles de colores y cosas. Bueno esa era la sala de juego y cada vez que se abría se montaba y cuando se cerraba juntábamos todo, porque había que dejar todo guardado en el armario porque venían y daban clases.”
En respuesta a la pregunta de cómo eran los casos que se recibían en las primeras épocas la Lic Zamaro indicó “Lo que llega como consulta cambió con el tiempo. Cuando yo empecé a trabajar teníamos muchos padres preocupados porque sus hijos no aprendían. Hoy en día tenemos mayormente derivación de escuelas por niños que repiten varias veces. La implicación de la familia en el no aprender del niño ha cambiado, cambiaron las épocas, cambiaron las escuelas, en la casa hoy ya nadie lee. Entonces a veces no es el padre al que le llama la atención, sino es la escuela que ve que ese chico está retrasado en relación a sus compañeros y a pesar del esfuerzo no logra, y es la escuela que nos manda ese niño que repite varias veces el mismo grado. Nosotros tenemos hoy ese problema que nos llegan chicos de 10 y 11 años que no leen y que están promovidos hasta tercer o cuarto grado sin tener la lecto-escritura entonces eso es algo que antes no veníamos. Básicamente llega eso. También tenemos derivaciones de neurología, también problemas genéticos o detectados por alguna otra circunstancia en el hospital”.
Al respecto de ello, la Lic. Pierina Oliveri nos comentó sobre los casos que se abordan a diario “Nosotros por ejemplo tenemos niños con problemas de fracaso escolar, algunos niños que tienen dificultades en el aprender y niños con discapacidad, que están en una escuela común pero que están integrados, están con una maestra integradora, entonces también trabajamos eso”. El trabajo que se hace es en conjunto también con la escuela donde asiste el niño, por ese motivo agregó “Generalmente vamos nosotras, a veces vienen las maestras acá. Yo siempre estoy en contacto con la docente porque si no es como que me faltaría una pata si dejo a la escuela de lado. Hago un seguimiento y voy hasta las escuelas. Hoy en día, con la cantidad de pacientes no se puede hacer el seguimiento de todos, pero generalmente en los casos más comprometidos nos vamos hasta las escuelas, concertamos un turno por mensaje o hablamos por teléfono y así vamos y hacemos reuniones. Si el niño solamente viene acá y se hace la parte de consultorio falta lo otro que es la escuela que es sumamente importante. Si o si tenemos que integrar a la escuela siempre”.
En cuanto al trabajo que lleva a cabo en el nosocomio destacó “lo que yo hago también, por ejemplo, es la parte de psicopedagogía inicial: que son pacientes que me deriva la estimuladora temprana son pacientitos de 3 años generalmente, una vez que terminan estimulación temprana. Son pacientes que tienen alguna discapacidad y pasan conmigo para hacer toda la parte de psicopedagogía inicial que son todos los aprendizajes previos a una escolaridad, entonces esos trabajan conmigo. Son como esos dos aspectos de la psicopedagogía. Generalmente son niños con síndrome de Down, o con alguna otra característica. Inclusive ahora estamos trabajando con una niña oncológica que tiene dos años y medio con un problema motriz importante así que también estamos trabajando con eso, es muy rico esa parte también”.
Por otra parte, la Lic. Claudia Cossia, comentó acerca del trabajo que vienen realizando desde el taller de tratamiento grupal, un taller implementado hace muy poco tiempo y que ya va por su segundo año en vigencia “nosotras tenemos un taller de tratamiento grupal, va a ser el segundo año que hacemos con el mismo grupo, con objetivos diferentes por supuesto y que resulta muy fructífero”. Al respecto sobre de qué trata este taller explicó,“el taller comenzó el año pasado con pacientes que eran nuestros en forma individual, y que ya estaban en tratamiento. Nosotros observábamos que la mayor queja que venía del docente era la imposibilidad que tenía el niño de quedar quieto, causaba dificultad con los compañeros, en el recreo no respetaba, y no tenía deseo de aprender. Entonces decidimos trabajar los andamiajes, un niño no puede comprender una lectoescritura sino sabe manejar su cuerpo, si no respeta al otro, si no tiene una escala de valores y si no se trabaja con los padres, entonces ahí tomamos este objetivo y lo implementamos tanto con los niños como con los padres y realmente resulta terapéutico. Dentro del grupo trabajamos con ellos respetando sus intereses, tuvieron que armar grupos porque nadie se conocía, los niños no se conocían y a su vez los padres afuera también se sienten mucho más contenidos, lo que le pasa a uno les pasa a varios porque los papás tienen mucho miedo del fracaso escolar”.
Cabe resaltar que este es el segundo año de este taller grupal, por lo que la Licenciada agregó “mantuvimos el mismo grupo y cambiamos el objetivo. Ahora si ya entramos al cuaderno porque ellos ya pudieron armar grupos, ya se respetan, toman su tiempo, llegan a horario, y pueden hablar de lo que les pasa, antes no se podía, tenían miedo. Los padres a la vez también se complementan en cosas que por ahí uno ni siquiera se propuso. Los padres también van cambiando porque sin papás que tomen conciencia de lo que les pasa a su hijo nosotras trabajamos en un saco roto. Es un trabajo en conjunto, un niño no está solo, un niño vive en una familia y agrego, cuando las escuelas a la cual vamos con Pierina nos piden un informe, un diagnóstico o tips para trabajar, ahí nosotras nos acercamos a la escuela para hablar sobre el niño y explicarles que es lo que nosotras observamos, cómo ellos trabajan en el taller” concluyó.
En el caso de requerir un turno la Lic. Pierina nos comenta cómo se puede solicitar un turno en el hospital “Nosotros tenemos una lista de espera porque somos 4 psicopedagogas y por ahí no damos mucho abasto. La escuela deriva o alguna otra institución. Vienen acá, se le da un turno de admisión, de entrevista de admisión y a partir de ahí hacemos la entrevista una psicopedagoga y una psicóloga. Hacemos una entrevista de admisión que generalmente son los datos principales, cuál es el motivo de consulta, qué es lo que anda pasando, y si ya hay algún turno libre ya se le entrega y sino pasa a lista de espera y ahí el paciente tiene que llamar por teléfono al contacto que se les da el día de la entrevista para poder conseguir el turno”.
Para concluir la Lic. Zamaro comentó “El mayor premio que nos da el hospital a los que nos desempeñamos acá, es que siempre aprendemos, siempre hay algo nuevo y hay algo más para hacer y uno puede animarse”. Las psicopedagogas funcionan dentro del Servicio de Salud Mental del nosocomio y son: Lic. Ana Zamaro, Lic. Claudia Cossia, Lic. Pierina Oliveri y la Lic. Rocío Sanabria.