
EL linfoma es la tercer Neoplasia más frecuente en niños en nuestra provincia. El linfoma es un cáncer de la sangre poco conocido. De hecho, más de la mitad de las personas que lo padecen no habían escuchado hablar de esta enfermedad antes del diagnóstico. Por ello, es muy importante difundir información sobre esta patología. En ese marco, cada 15 de Septiembre se celebra el Día Mundial de Concientización del Linfoma. Es por eso que hablamos con el equipo de especialistas que aborda estos casos en el Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro, para saber cuáles son las características médicas de la enfermedad y su tratamiento.
La Dra. Silvana Alderete, médica Hemato oncóloga, y jefa del servicio de oncología del hospital de pediatría no comentó al respecto:
¿Qué es el linfoma?
“El linfoma es una neoplasia del sistema linfático, es un tumor del sistema linfático. En pediatría es la tercera causa de las neoplasias, en la edad pediátrica, después de los tumores de sistema nerviosos y las leucemias. Y según el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA) del 2016 los linfoma de Hodgkin tienen una sobrevida del 90% y los linfomas no Hodgkin tiene una sobrevida del 65%. Dentro de los linfomas se clasifican en dos tipos, los de Hodgkin que también se llama enfermedad de Hodgkin o linfoma no Hodgkin, que son completamente distintas patologías y tienen distinto tratamiento.”
¿Cómo se diagnostica el Linfoma?
“Hablamos de sospecha primero. En realidad tienen síntomas muy comunes a otras enfermedades la mayoría infecciosa, las mamás y los papás se pueden dar cuenta de esto porque: le crece un bulto en alguna parte del cuerpo, por ejemplo: en el cuello, en la región por encima de las axilas, o por encima de la clavícula, eso más que nada sería la aparición de ganglios, que están aumentados de tamaño. Puede aparecer un síndrome febril prolongado, que dure más de 10 días o una semana. Pueden tener también pérdida de peso, inexplicada digamos. Puede tener sudoración nocturna, que no es una transpiración común, sino que es una transpiración que moja la cama, moja mucho las sabanas y que no le deja dormir porque la cantidad de agua que pierden es un montón, es excesiva.”
¿Cuándo hablamos de Diagnóstico de Linfoma?
“Diagnóstico de un chico con linfoma, es cuando uno toma la muestra de ese ganglio, por una biopsia y la manda a estudiar a anatomía patológica. Y se ven las células y se hacen los estudios específicos para determinar que se trata de un linfoma. Uno ante un ganglio, porque la mayoría de todo tipo de aumento de tamaño ganglionar es infeccioso o reactivo. Acordate que el sistema linfático es parte del sistema inmunitario y cualquier infección y más en la edad pediátrica, los ganglios pueden aumentar de tamaño durante un proceso infeccioso y después vuelven a su tamaño normal. Pero ante un ganglio que aparezca por ejemplo: por encima de las clavículas o que tenga más de un mes de evolución o que sea de muy gran tamaño y de rápida aparición, uno tiene que pensar que puede tratarse de algo que puede ser un linfoma. Y primero siempre tiene que consultar a su pediatra de cabecera y el pediatra va a evaluar al paciente, va a hacer el interrogatorio de que alguna cosa que le haga sospechar directamente que es un linfoma y de ahí lo deriva a los especialistas que somos los Hemato oncólogos infantiles.”
¿Cuál es el tratamiento del Linfoma?
“Depende del tipo de Linfoma. Si es un Linfoma de Hodgkin o de no Hodgkin, siempre se tratan con quimioterapia. Los Linfomas de Hodgkin, de acuerdo al estadio de la enfermedad puede agregar radioterapia”.
¿Tienen cura?
“El 90% de los linfomas de Hodgkin se cura hoy en día, de la edad pediátrica siempre estamos hablando de pediatría, de acuerdo al ROHA. Se cura el 90% de los Linfomas de Hodgkin acá en la Argentina y el 65% de los linfomas no Hodgkin. Esas son nuestras tasas de curación a nivel Argentino”.
¿Hay factores de riesgo que predisponen a un niño a tener Linfoma?
“Si, básicamente las inmudeficiencias, por ejemplo tener HIV predispone a tener los dos linfomas tanto de Hodgkin como no Hodgkin. Y si bien está escrito que la exposición a agrotóxicos y tóxicos ambientales puede provocar linfoma, no está nada comprobado. No se comprobó que produzcan linfomas pero si está relacionado con las inmunodeficiencias”.
¿Existen avances en el tratamiento de Linfomas?
“Totalmente. Todo el tiempo, es una de las enfermedades que más cosas tenemos por hacer. Uno tiene un protocolo que es el tratamiento estándar a nivel nacional. Con el cual tenemos una tasa de sobrevida muy alta, pero si todo el tiempo se está avanzando con terapias moleculares: que se llaman anticuerpos monoclonales que recién se están comenzando a probar en pediatría, ya está comprobado en adultos pero se sabe que sí que funcionan. Pero siempre se sabe que todavía hay mucho por avanzar y descubrir con los linfomas”.
¿Cuáles son los principales problemas que presentan los pacientes con Linfoma? EL Dr. Fernando Gonzales especialista Hemato oncólogo comentó:
“Los riesgos tienen que ver con el tratamiento quimioterápico: ya que el paciente queda inmunosuprimido. Entonces lo que le predispone es a tener un mayor riesgo de realizar infecciones, porque está más expuesto y a tener internaciones durante el tratamiento“.
¿Adquirir una infección estando en tratamiento es muy grave? Al respecto la Dra. Silvana Alderete ratificó;
“En realidad, la quimioterapia lo que hace es atacar las células, por decirlo así de alguna manera, que se replican y multiplican rápidamente. Una de esas son las células tumorales y otras son células que tienen normalmente replicación celular rápida, como por ejemplo las de la medula ósea o las el pelo u otras. Pero básicamente las de la medula ósea importan, porque en la medula ósea se producen las plaquetas, los glóbulos rojos y los glóbulos blancos que intervienen en la defensa contra una infección. Entonces al no tener células de la médula ósea, no tenemos un nivel adecuado de protección de ese organismo para enfrentar una infección. Entonces el riesgo de cualquier paciente que está haciendo quimioterapia, no importan si es linfoma o leucemia, aún más si tienen compromiso de la medula ósea por su enfermedad de base. Tienen un riesgo de contraer cualquier tipo de infección. Esos son pacientes que tenemos que cuidarlos de las infecciones, cualquier infección que puede ser leve en una persona sana en éstos pacientes puede ser infección grave con riesgo de vida.”
¿Cuántos casos se diagnostican en Misiones de Linfoma?
“En Misiones estamos alrededor de Linfoma de Hodgkin y no Hodgkin tenemos 10 casos por año, más o menos, depende del año. Esto no es variable, ya que en Misiones nosotros tenemos una tasa de 50 pacientes por año, ya esperada. No todos los años llegamos a esa cantidad de pacientes, a veces son menos y a veces son más. Pero alrededor de 50 o 51 casos por año. Siempre lo más frecuente son los tumores del sistema nerviosos centras, después las leucemias y en tercer lugar los linfomas. Y en realidad estamos entre 10 pacientes de linfomas de Hodgkin y no Hodgkin por año, hay años que pueden ser un poquito más”.
¿De esos 10 casos que se diagnostican, pueden asistir casos avanzados de la enfermedad, o haber convivido mucho tiempo con el linfoma sin darse cuenta?
“La diferencia entre el linfoma de Hodgkin y no Hodgkin básicamente es que el linfoma de Hodgkin puede ser una enfermedad silente o indolente, como se la llama, que es que tiene muy pocos síntomas: puede manifestarse con un ganglio chiquito que persiste, puede manifestarse con pérdida de peso, a veces tienen prurito ósea que les pica la piel, o hizo fiebre. En cambio el linfoma no Hodgkin no, porque son enfermedades agudas que afectan el estado general del paciente: hay mayor compromiso, aparecen de un día para el otro, ganglios muy grandes con mucha afectación general y molestia. Y en cambio el linfoma de Hodgkin puede mostrar esto más tardíamente, porque puede crecer como un ganglio chiquitito y llamar la atención del oncólogo que sospecha de un montón de cosas y biopsiar y diagnosticarse temprano o bien pueden pasar meses y meses y pueden venir cuando la enfermedad presenta mucha más sintomatología.”
Hay veces que se confunde entre una Leucemia y un Linfoma ¿cuál es la diferencia principal entre ambas?
“La Leucemia es la enfermedad, la neoplasia de la medula ósea, lo que hay es una invasión de la medula ósea por células tumorales. La leucemia se puede presentar con aumento del tamaño ganglionar, pero esto no siempre es así, de igual manera el diagnóstico diferencial siempre lo hace el especialista. Porque hay muchos linfoma de no Hodgkin que se pueden presentar con disminución de las series de la sangre, pero por invasión secundaria de la enfermedad. La leucemia es la enfermedad de la médula ósea, que éstas células que se llaman blastos, pueden ir a acumularse en el hígado, en el bazo, en los ganglios y eso es por invasión secundaria. En cambio en el linfoma, la enfermedad es de los ganglios y el sistema linfático. Y pueden comprometer secundariamente, todos los que se llaman órganos hematopoyéticos, que son el hígado, el bazo, la médula ósea, etc. Pero la leucemia nos vamos a dar cuenta porque tiene otros síntomas, además de las adenopatías, que pueden ser por ejemplo petequias o hematomas, manchas en la piel por la disminución de las plaquetas, pueden tener sangrado, también pueden tener síntoma febril, van a tener un estado general malo, van a estar pálidos por la anemia, desganados. Y el hematólogo se va a dar cuenta por la presencia en la sangre periférica de éstas células que se llaman blastos que aparecen en la leucemia. En general los linfomas, sobre todo los no Hodgkin, no suelen tener compromiso de medula ósea, pueden tener compromiso por eso se les hace el estudio del diagnóstico, para saber si hay. Pero el que te compromete claramente la medula ósea es la leucemia.”
Para cerrar la Jefa del Servicio de Oncología Dra. Silvana Alderete concluyó “Pero siempre hay que consultar con el pediatra o con el especialista si hay una sospecha o si ven en los chicos que: tiene un ganglio con más de un mes de evolución, que no respondió al tratamiento con antibiótico, si ese ganglio se localiza por encima de la clavícula. Si reúne esas tres consideraciones podemos consultar con un hematólogo.”
El servicio de Oncología del Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro está compuesto por dos médicos oncólogos Dra. Silvana Alderete, Dra. Fernando González, dos psicólogas Lic. Lorenzo Luisella y Lic. Querencio Andrea, dos médicos pediatras clínicos Dra. Laishi Rodríguez y Dra. Aparicio María José, y personal de enfermería.