
Hasta el 30 de abril se desarrolla la semana mundial de las inmunizaciones con el lema “Protegidos colectivamente, las vacunas funcionan”, la cual tiene por objetivo fomentar el uso de las vacunas para proteger a las personas de cualquier edad contra varias enfermedades.
Cada año evita entre 2 y 3 millones de muertes, y en la actualidad protege a los niños no sólo frente a enfermedades para las cuales hay vacunas desde hace muchos años, como la difteria, el tétanos, el sarampión, sino también frente a otras, como la neumonía o la diarrea por rotavirus, dos de las principales causas de muerte en menores de 5 años.
Gracias a nuevas vacunas, los adolescentes y los adultos también pueden protegerse frente a enfermedades potencialmente mortales, como la gripe, la meningitis o algunos cánceres (del hígado y del cuello uterino).
Según la Organización Mundial de la Salud en el mundo hay más de 19 millones de niños no vacunados o vacunados de forma incompleta, por lo que corren un serio riesgo de contraer enfermedades potencialmente mortales. Uno de cada 10 de estos niños nunca llega a recibir ninguna vacuna y probablemente nunca haya tenido contacto con el sistema de salud.
Especialistas en el tema del Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro expresaron “Las vacunas son sustancias o medicamentos que inyectadas en el niño producen defensas sin enfermar. Las vacunas tienen la función de desterrar las enfermedades o evitar que estas se propaguen. Hay enfermedades como la viruela que gracias a las vacunas no existen más en el mundo. Y otras como el Sarampión, se están intentando eliminar todavía”.
-¿Cuál es el deber de los adultos en este tema?
-Para poder conseguir estas metas (eliminar las enfermedades) debemos cumplir con el calendario nacional de vacunaciones. Las vacunas en nuestra provincia son gratuitas, accesibles, están muy cerca de las casas, en los CAPS, en nuestro Hospital y otros Hospitales de la provincia de Misiones pueden acudir para vacunarse; además son obligatorias. Cada vez que concurran a su médico pediatra de cabecera deben llevar su carnet de vacunas y consultar si esta completo.
-¿Qué pasa si no se aplican las vacunas?
– Muchas veces los padres se niegan a aplicar vacunas a sus hijos por temor a las reacciones adversas que estas producen (fiebre, dolores, llanto). Pero estas reacciones no son tan frecuentes y generalmente se las calma alguna gotita de analgésico o antitérmico que tengan en las casas. Además debemos saber que estas reacciones son mínimas comparadas con lo que produce la enfermedad que previene la vacuna.
– ¿Cuándo no se debe vacunar a un niño?
– Son muy pocas las causas por la que no se puede vacunar a un niño, por ejemplo: que este con fiebre en ese momento, que tenga alergia grave a algún componente de la vacuna o que este cursando una enfermedad muy grave y no mucho más. Por lo tanto si su bebé tiene catarro o un poco de diarrea o está tomando la teta o se encuentra tomando antibiótico por una infección mínima o en el caso de las mujeres si se encuentran embarazadas IGUAL PUEDE VACUNARSE. Pues estas no son contraindicaciones y no debemos desaprovechar la oportunidad de vacunar a nuestros hijos.
– ¿Cuál es la situación de nuestra región respecto a la inmunización?
– Actualmente nuestro calendario de vacunaciones es uno de los más completos en América y en el mundo. Eso permite que si yo, vos o los padres lo cumplen en tiempo y forma; después de los 11 años ese niño que fue vacunado correctamente, va a tener altísima inmunidad (poco riesgo de tener enfermedades) para enfermedades como: tuberculosis, hepatitis, tétanos, meningitis, sarampión, parálisis infantil, y hasta disminuir en las mujeres adultas el riesgo de cáncer de útero.
-Acerca de la Vacuna de la gripe. ¿Qué nos pueden decir acerca de su efectividad y que se cree que causa la enfermedad cuando se la aplica?
– Merece en esta época mencionar la vacuna antigripal. Esta vacuna da cobertura para a gripe “común” y para la gripe en sus diferentes sepas. Está indicada para un grupo de personas que por antecedentes de años anteriores han sido los más afectados. En pediatría los niños de 6 meses a 2 años deben ser vacunados, a los niños menores de 6 meses son las mamás las que deben vacunarse. Y a los niños mayores de 2 años lo deben hacer los que posean alguna enfermedad crónica y debe estar indicada por el pediatra de cabecera. Estas vacunas están producidas con virus que reciben un tratamiento que los inactiva por lo tanto es falso que la vacuna produzca la enfermedad. Si puede producir, en muy pocos casos, fiebre, dolor muscular y decaimiento.
Las personas tanto niños y adultos cuenta con centros de vacunación en los CAPS y hospitales de la Provincia donde pueden completar su calendario de vacunación en caso de que fuera necesario, actualmente el calendario de vacunación obligatorio esta compuesto por 19 vacunas que se colocan en diferentes etapas de la vida.
Vacunas por cada etapa de la vida:
Niños y niñas, en particular los más pequeños, son más susceptibles a contraer enfermedades. Por ello, la mayoría de las vacunas se aplican durante el primer año de vida.
Hepatitis B: una dosis dentro de las primeras 12 horas de vida.
Tuberculosis (BCG): una única dosis antes de egresar de la maternidad.
Neumococo conjugada: primera dosis.
Poliomielitis: primera dosis. Se aplica por vía inyectable.
Quíntuple pentavalente: primera dosis.
Rotavirus: primera dosis (edad máxima de administración: 3 meses y medio de vida).
Meningococo: primera dosis.
Neumococo conjugada: segunda dosis.
Poliomielitis: segunda dosis. Se aplica por vía inyectable.
Quíntuple Pentavalente: segunda dosis.
Rotavirus: segunda dosis (edad máxima de administración: 6 meses de vida).
Meningococo: segunda dosis.
Poliomielitis: tercera dosis. Se aplica por vía oral.
Quíntuple Pentavalente: tercera dosis.
Gripe: dos dosis, con un intervalo mínimo de 4 semanas entre la primera y la segunda.
Los menores de 24 meses que hubieran recibido dos dosis de vacuna antigripal anteriormente, deberán recibir solo una dosis.
Neumococo conjugada: una dosis de refuerzo.
Hepatitis A: única dosis
Triple viral: primera dosis.
Niños y niñas, en particular los más pequeños, son más susceptibles a contraer enfermedades.
Meningococo: dosis de refuerzo.
Varicela: única dosis.
Poliomielitis: primer refuerzo. Se aplica por vía oral.
Cuádruple o quíntuple pentavalente: primer refuerzo.
Fiebre amarilla: primera dosis, solo para niños y niñas que viven en zonas de riesgo definidas por el Ministerio de Salud de la Nación.
Poliomielitis: segundo refuerzo. Se aplica por vía oral.
Triple viral SRP: segunda dosis.
Triple bacteriana celular: segundo refuerzo.
En esta etapa debe reforzarse la protección de las vacunas de la infancia y comenzar a prevenir enfermedades propias de la edad.
En la preadolescencia y adolescencia disminuye la protección de algunas de las vacunas que los chicos recibieron en la infancia.
Por eso es importante que se apliquen las siguientes vacunas.
A los 11 años
VPH (Virus del Papiloma Humano): indicada para varones (nacidos a partir del año 2006) y mujeres (nacidas a partir del año 2000) de 11 años de edad. El esquema consiste en 2 dosis separadas por un intervalo mínimo de 6 meses.
Meningococo: una única dosis.
Primero, una dosis.
Al mes, la segunda dosis.
A los 6 meses de la primera dosis, aplicar la tercera y última.
De tener un esquema incompleto, se aprovechará para completar las dosis faltantes.
Triple bacteriana acelular: una única dosis.
Fiebre amarilla: chicas y chicos que viven en zonas de riesgo, corresponde 1 dosis de refuerzo.
La vacunación en esta etapa de la vida brinda protección a la madre y al bebé mediante el pasaje de anticuerpos a través de la placenta.
El embarazo causa una leve alteración del sistema inmune y una disminución de la capacidad torácica. Por eso,la embarazada debe protegerse contra algunas enfermedades que pueden provocarle complicaciones, como la gripe.
Además, algunas de las vacunas permiten transmitir anticuerpos al bebé para que esté protegido durante sus primeros meses de vida, cuando todavía no logra desarrollar sus propias defensas.
Triple bacteriana acelular: una dosis en cada embarazo.
Gripe: una dosis.
La protección que nos dan algunas vacunas disminuye con el tiempo, por lo que debemos reforzarla.
Por otra parte, algunos adultos pueden adquirir enfermedades para las cuales no recibieron vacunas en la infancia.Es importante que el adulto aproveche todas las oportunidades en que se acerque al sistema de salud para completar sus esquemas de vacunación.
Gripe: el Calendario Nacional de Vacunación contempla una dosis anual para los adultos con enfermedades crónicas que presenten prescripción de su médico.
Doble bacteriana: una dosis.
Hepatitis B: las personas no vacunadas deberán recibir el siguiente esquema.
Primero, una dosis.
Al mes, la segunda dosis.
A los 6 meses de la primera dosis, aplicar la tercera y última.
En el caso de haber recibido alguna dosis previa, completar con las dosis que falten.
Gripe: una dosis anual.
Neumococo conjugada: esquema secuencial de dos vacunas (vacuna conjugada 13 valente y polisacárida 23 valente).
Doble bacteriana: una dosis.